Si no arriesgas, no ganas .

Parecía que estaban a punto de caerse pero no: cuando ella tropezaba, la sostenía él; cuando él se bamboleaba, lo enderezaba ella. A dúo andaban, bien agarraditos el uno del otro, pegados el uno al otro en los vaivenes del mundo.

Eduardo Galeano (via abzurd0)

(Fuente: redhairsongs, vía yanosecantacomoayer)